¿Cuándo puede Hacienda considerarle residente fiscal? Así vigila sus estancias

La Agencia Tributaria dispara la vigilancia sobre los contribuyentes en el extranjero que pasan varios meses del año en España. El uso de nuevas herramientas de análisis masivo y automático de datos y de control telefónico es ya habitual.

Es uno de los grandes temores de los extranjeros que pasan parte del año en España. La fecha límite la conocen de memoria. Si están en territorio español 183 días o más en ese ejercicio, estas personas son consideradas residentes fiscales de manera automática y tendrán que liquidar con el fisco español, incluso por sus rentas mundiales. La Agencia Tributaria (AEAT) ha disparado el control sobre estos ciudadanos. El propio plan de control tributario y aduanero de la Agencia subraya que “un cierto número de personas no nacionales eligen vivir en España, estableciendo su residencia habitual en territorio español, permaneciendo en él durante más de 183 días del año natural, pero no comienzan a tributar como residentes por su renta mundial, sino que lo siguen haciendo, incorrectamente, a través del Impuesto sobre la Renta de No Residentes únicamente por la renta obtenida o generada en España”. El documento sentencia que “estos comportamientos serán objeto de comprobación”. ¿Cuáles son los límites que pueden llevarle a tributar en España y cómo los controla la Agencia Tributaria? Hay varios pormenores a tener en cuenta.

El límite de los 183 días en territorio español. Si la Agencia Tributaria considera que ha pasado más de la mitad del año en España, o mantiene en el país el centro de intereses económicos (trabajo, patrimonio, etc.) activa en muchos de estos casos cualquiera de los criterios del artículo 9 de la Ley del IRPF para considerar que estas personas, realmente, son residentes en España. Si el contribuyente consigue acreditar la residencia fiscal en otro país, siempre con certificado, la Agencia Tributaria suele accionar las reglas de desempate del artículo cuatro sobre el convenio aplicable en estos casos.

¿Cómo se calculan los días de estancia? El Tribunal Económico Administrativo ¿Cuándo puede Hacienda considerarle residente fiscal? Así vigila sus estancias CONTROL/ La Agencia Tributaria dispara la vigilancia sobre los contribuyentes en el extranjero que pasan varios meses del año en España. El uso de nuevas herramientas de análisis masivo y automático de datos y de control telefónico es ya habitual. Central (TEAC) ha resuelto recientemente este asunto. La estancia se integra por el cómputo agregado de tres estadios: presencia certificada, días presuntos y ausencias esporádicas.

En cuanto a la presencia certificada, el TEAC exige la acreditación mediante “medio de prueba incuestionable”. Acreditada la presencia un día por el pertinente medio de prueba, se computa asépticamente, sin que haya que probar una estancia de varios días seguidos. En cuanto a los días presuntos, determina que son “los que transcurren razonablemente entre dos presencias certificadas”. El TEAC también clarifica el concepto de ausencias esporádicas. “Son un elemento a adicionar a los días de presencia efectiva para, así, determinar si la permanencia es superior a los 183 días”, dice.

¿Hay que sumar un día si solo se está unas horas en España? Sí. El Tribunal Económico Administrativo Central lo ha aclarado recientemente. “Cuando está acreditado que se ha salido del territorio español para dirigirse a otra jurisdicción de suerte que se ha estado en ambos dos países en el mismo día natural, se computaría tanto un día de permanencia en España como en el otro país”, dice. De este modo, el TEAC explica la noción de “días de permanencia”. Según la resolución, “la permanencia debe analizarse al margen de todo elemento volitivo o intencional, como una noción aséptica de forma que se fije la residencia fiscal de una persona física previa determinación de que, en un año natural concreto, estuvo más de 183 días en territorio español con independencia de si esos días se computan seguidos o, si por el contrario, se ven interrumpidos por continuas entradas y salidas de nuestro territorio”.

¿Es suficiente tener un inmueble en España para que Hacienda te aplique la residencia fiscal? No. El Tribunal Supremo ha aclarado recientemente cuál es el grado de vinculación de la Administración y tribunales españoles respecto de los certificados de residencia emitidos por otros Estados. El Supremo rechaza y anula una sentencia de la Audiencia Nacional en la que se consideraba residente fiscal en España a una persona física cuyo único vínculo con España era la titularidad de inmuebles en este territorio y ello, a pesar de que contaba con certificados de residencia fiscal en el sentido del convenio para evitar la doble imposición con Estados Unidos. “Los órganos administrativos o judiciales nacionales no son competentes para enjuiciar las circunstancias en las que se ha expedido un certificado de residencia fiscal por otro Estado ni, en consecuencia, pueden prescindir del contenido de un certificado de residencia fiscal emitido por las autoridades fiscales de un país que ha suscrito con España un Convenio de Doble Imposición, cuando dicho certificado se ha extendido a los efectos del Convenio de Doble Imposición”, determina el fallo. “A los efectos de analizar la existencia de un conflicto de residencia entre dos Estados, la validez de un certificado de residencia expedido por las autoridades fiscales del otro Estado contratante en el sentido del Convenio de Doble Imposición debe ser presumida, no pudiendo ser su contenido rechazado, precisamente por haberse suscrito el referido Convenio”, añade.

Además, el fallo subraya que “un Estado firmante de un Convenio de Doble Imposición no puede, de forma unilateral, enjuiciar la existencia de un conflicto de residencia, prescindiendo de la aplicación de las normas específicas suscritas en el referido Convenio para estos casos. De esta forma, en presencia de un conflicto de residencia, es necesario acudir a las normas previstas para su solución en el Convenio de Doble Imposición”.

¿Cómo controla la Agencia Tributaria la residencia? Con la geolocalización del móvil, la vigilancia de las redes sociales, los movimientos de las tarjetas, las facturas abonadas o los suministros de la vivienda. Son sólo algunos de los datos con los que la Agencia Tributaria (AEAT) vigila ya a los contribuyentes de los que sospecha que residen en un territorio distinto del que declaran.

EXPANSIÓN ha tenido acceso a expedientes emitidos por la AEAT contra contribuyentes por la residencia fiscal. “A través de los movimientos de la tarjeta de crédito, el consumo de teléfono y las compras de billetes queda acreditada su permanencia en España los siguientes días”, recoge un documento. A continuación, expone un calendario del año con un código de colores. En azul, los días de permanencia en España; en rojo, los días en su residencia fiscal, y en naranja, otros países. “Ha estado 282 días en España”, concluye el informe de la AEAT, por lo que exige aplicar la residencia fiscal. “Además, el roaming de su teléfono confirma que las llamadas se hacían desde España. Consideramos sobradamente probados los requisitos para ser considerado residente en territorio español”, concluye la Inspección. La Agencia Tributaria cada vez cuenta con mayores datos e información de los contribuyentes. Los informes tienen un grado de detalle. Es ya habitual el rastreo y el seguimiento de la huella digital del contribuyente (redes sociales, interacciones, comercio electrónico, geolocalización, etc.).

Fuente: https://economistas.es/