Las ventajas fiscales para extranjeros con las que España compite contra Portugal

‘GOLDEN VISA’/ El nuevo régimen de impatriados reduce de 10 a 5 años el período de no residencia en España previo al año de desplazamiento con un tipo del 24% hasta 600.000 euros. Se amplía al cónyuge e hijos menores de 25 años.

La idea de eliminar los beneficios fiscales para los extranjeros que ha anunciado el primer ministro portugués, António Costa, ha supuesto una oportunidad para España. Desde este año, la ley de Start up incluye una reforma que amplía los beneficios del régimen fiscal de impatriados, conocido como Ley Beckham. España se postula así como un candidato a recoger a los extranjeros que pierdan interés por establecerse en Portugal. Así es el régimen que permite a los que se muden a España a trabajar el tributar como no residentes durante un cierto número limitado de años.

Así son las ventajas fiscales a las que pueden acceder. El artículo 93 del Ley de IRPF regula el régimen fiscal especial de impatriados, es decir, aplicable a trabajadores desplazados a España. La normativa establece un tipo del 24% para rentas inferiores a 600.000 euros y del 47% por encima de esa cantidad. Con la nueva ley, este régimen se quiere extender tanto a profesionales, emprendedores e inversores desplazados a España. Ahora, la nueva ley reduce de 10 a 5 años el período de no residencia en España previo al año de desplazamiento. Además, el desplazamiento puede producirse tanto en el primer año de aplicación del régimen como en el año anterior.

¿Quién puede acceder a los beneficios? Antes de la reforma, sólo se contemplaba el desplazamiento físico por una relación laboral o por la adquisición de la condición de administrador (con participación en capital social inferior al 25%). Sin embargo, a partir de ahora, se permite también para el supuesto de actividad laboral, que se preste a distancia (teletrabajo), mediante el uso exclusivo de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de telecomunicaciones, pensado para los denominados nómadas digitales. También permite la entrada a administradores de entidades, con independencia de la participación. Si la sociedad tiene la condición de sociedad patrimonial (artículo 5.2 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades), entonces, se exige una participación menor al 25% del capital social. Contempla además realizar una actividad económica calificada como actividad emprendedora (artículo 70 de la Ley 14/2013), es decir, que sea de carácter innovador con especial interés económico para España y a tal efecto cuente con un informe favorable del órgano competente de la Administración General del Estado. También pueden acogerse los que realicen una actividad por un profesional altamente cualificado que preste servicios a empresas o que lleve actividades de formación, I+D+i.

¿Puede instalarse en España con la familia? Sí, la nueva reforma amplía el régimen fiscal especial al cónyuge e hijos menores de 25 años (o de cualquier edad, si son personas con discapacidad) desplazados con el contribuyente o posterior (si se produce durante el primer año de residencia del contribuyente).

¿Qué ejecutivos pueden solicitar acogerse al régimen especial? El personal directivo o altamente cualificado, cuando la empresa tenga un promedio de plantilla durante los tres meses inmediatamente anteriores a la presentación de la solicitud superior a 250 trabajadores en España. Además, la compañía deberá tener un volumen de cifra neta anual de negocios superior, en España, a 50 millones de euros. O un volumen de fondos propios o patrimonio neto superior a 43 millones de euros. En el caso de pequeñas y medianas empresas establecidas en España, deberán pertenecer a un sector considerado estratégico.

¿Qué ocurre si la empresa es más pequeña? En ese caso, podrá acceder a las ayudas fiscales el personal directivo o altamente cualificado que forme parte de un proyecto empresarial que suponga un incremento significativo en la creación de puestos de trabajo directos por parte de la empresa que solicita la contratación. Que ofrezca mantenimiento del empleo, un incremento significativo en la creación de puestos de trabajo en el sector de actividad o ámbito geográfico en el que se vaya a desarrollar la actividad laboral y una inversión extraordinaria con impacto socioeconómico de relevancia en el ámbito geográfico en el que se vaya a desarrollar la actividad laboral.

Los emprendedores también pueden acceder a las ventajas fiscales. La nueva reforma incluye a los emprendedores como aspirantes al régimen de impatriados. La ley define “como actividad emprendedora aquella que sea de carácter innovador con especial interés económico para España y a tal efecto cuente con un informe favorable del órgano competente de la Administración General del Estado”. En el caso de ciudadanos de la Unión Europea y en el de aquellos extranjeros a los que les sea de aplicación el derecho de la Unión Europea por ser beneficiarios de los derechos de libre circulación y residencia deberán disponer de un informe favorable emitido por la Empresa Nacional de Innovación, SME (Enisa). El documento deberá calificar tal actividad como emprendedora. Tendrá que ser solicitado directamente por el contribuyente, con carácter previo a su desplazamiento a territorio español.

Lo que hay que tener en cuenta además de los tipos especiales. ¿Qué exigirá Hacienda? La normativa establece –en la línea con el criterio de la Dirección General de Tributos (DGT)– que estarán exentas las retribuciones en especie que lo estén según la normativa del IRPF. En cualquier caso, el régimen permite no solo tributar en el modo especial en el IRPF, sino que en el Impuesto sobre el Patrimonio se tribute por obligación real y no personal –es decir, como si se siguiera siendo no residente–, lo que supone que únicamente se tributará en España por el patrimonio que se entienda sito o ejercitable en territorio español.

¿Qué ocurre con el nuevo impuesto a las grandes fortunas? El nuevo Impuesto temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas replica el Impuesto sobre Patrimonio (IP) en sus principales elementos. Entre otros, en este nuevo impuesto los no residentes tributarán en España por obligación real. Aunque la norma no lo establece de forma expresa, los expertos subrayan que los impatriados deberían poder ser contribuyentes del nuevo impuesto solo por obligación real y no personal, por lo que estarían sujetos a este impuesto si su patrimonio neto no exento y situado en territorio español es superior a 3 millones de euros –para no residentes no se establece el mínimo exento de 700.000 euros que sí se establece para residentes–. Este nuevo impuesto será aplicable, por el momento, solo en 2022 y 2023.

L ¿Qué ocurre con las rentas obtenidas en territorio español? La norma mantiene la misma escala de gravamen que para los residentes en el caso de obtención de rentas del ahorro de fuente española. L ¿Cuánto duran los beneficios? Permite tributar como no residentes seis años, el de adquisición de la residencia y los cinco posteriores

Fuente: https://economistas.es/