Últimos días para pagar menos

Diciembre sirve para ajustar la factura fiscal que se rendirá con Hacienda en la próxima renta.

Recta final para intentar reducir la factura fiscal del 2022. Diciembre da aún margen para planear movimientos y aumentar aportes deducibles, con el objetivo de regatear las subidas impositivas que se esperan para el 2023. Esta vez especialmente entre las rentas elevadas. El gran cambio para el 2023 es el aumento de la carga en las rentas del ahorro. Las bases liquidables de 200.000 a 300.000 euros pasarán a pagar del 26% actual al 27% ya partir de 300.000 del 26% de hoy al 28%. “Son tramos altos, llega a un número reducido de personas.Pero puede afectar sobre todo con la venta de una vivienda con plusvalía elevada, o de bonos y acciones con ganancias muy altas. Si vas a tomar la decisión de vender un inmueble o activo con una ganancia muy elevada mejor hacerlo este año, en igualdad de condiciones”, alerta Paula Satrústegui, socia de asesoramiento patrimonial en Abante.“Un punto o dos arriba en cantidades elevadas se nota. Igual vale la pena pegar un acelerón y adelantar operaciones”, completa Paula Urcera, responsable del área fiscal de TaxDown. Para estos contribuyentes, ¿en qué supuestos interesa adelantar operaciones a antes del 31 de diciembre? Tirando de ejemplos, si cobra un pago de más de 200.000 euros por una operación a plazos en el 2023, si prevé recibir dividendos en su sociedad o si se espera una venta de patrimonio de la empresa. “Tener una tarifa del ahorro tan elevada no es frecuente, por lo que habrá que hacer una mayor planificación”,insisteLuis delAmo, secretario técnico del Registro de Economistas Asesores Fiscales del Consejo General de Economistas (REAF-CGE).Valorar todo lo que el año que viene implique pagar más. Para el resto de mortales, el contribuyente con bolsillo medio, “en realidad no hay muchos cambios”, valora Del Amo. Se podrá hacer lo mismo que en años anteriores, aunque con menos margen. Sobre todo en los planes de pensiones, cuya aportación máxima con reducción cae de 2.000 euros a 1.500. Lejos quedan los 8.000 de años previos… “El margen ahora es bastante limitado”, repasan en el REAF-CGE.En cualquier caso, se anima a completar la aportación hasta el máximo. Según cálculos de TaxDown, en salarios de 40.000 euros se pueden ahorrar 437 euros en la renta. “Cuanto mayor sea nuestro tipo impositivo, mayor será la reducción”, señalan en Abante. Al margen, podrán lograrse beneficios al aportar hasta 8.500 euros a planes de pensiones de empleo y de familiares, con límites en base al parentesco. La segunda maniobra está en las cuotas hipotecarias. Para viviendas habituales compradas antes del 2013 se puede deducir hasta el 15% de lo pagado en el año, sobre una base máxima de 9.040 euros. La deducción llega, pues, hasta 1.356 euros. Si se han pagado 5.000 euros en el año se opta solo a 750 de deducción. Pagando 4.040 más se llega al límite. “Hay que tener en cuenta si compensa. La amortización total o parcial puede tener un coste”, advierte Satrústegui. Siguen en la lista las donaciones a entidades sin ánimo de lucro.Hasta 150 euros deducen el 80%.Por encima, entre el35%-40%en función de si aumenta la donación a la misma entidad. “Mejora el resultado y es una buena acción”, dice Urcera. De nuevo, aportar al límite conviene. La última no es menos importante, pero sí más complicada. Es compensar ganancias y pérdidas patrimonial eso rendimientos del capital mobiliario por las operaciones del año, reduciendo las bases imponibles. Por ejemplo, los 7.000 euros ganados con la venta de un fondo con los 5.000 perdidos operando con acciones. O el rescate de un seguro con la pérdida de un bono enajenado. Hay que revisar qué operaciones se pueden cruzar y con qué limites. “De aquí a final de año podremos compensar las rentas. Si por ejemplo he vendido un inmueble con ganancias podría compensarla con la venta de unas acciones que tengan pérdidas de manera ilimitada”, ejemplifica Satrústegui. Entre el ciudadano medio también sale a cuenta adelantar. Como cerrar mejoras energéticas de la vivienda, con deducciones de hasta el 40%. Eso sí, se necesita el certificado energético para justificarlas. “Si se está terminando la obra hay que intentar acelerarla para incluir la devolución en este año”, comenta Del Amo. Y hay cosas que es mejor retrasar. El año que viene aumenta la base máxima (de 60.000 a 100.000 euros) y la deducción (del 30% al 50%) por inversión en empresas emergentes. “Conviene retrasarla al 2023”, dice el experto. !